El PSV ha pasado sobre el Girona en la cuarta jornada de la Champions League (4-0), en un partido donde se ha mostrado la fortaleza y la debilidad de uno y otro. El aparato catalán comenzó bien y creó las primeras oportunidades. En particular tuvo una inmejorable que desbarató Walter Benítez, que se lució al aclarar el remate a bocajarro de Bojan Miovski. El macedonio no fue capaz de aprovechar el pase de la muerte que le dio Donny van de Beek tras hacerse con un rechace a un trallazo de Ladislav Krejci, primera de ámbas paradas consecutivas que logró el portero argentino del PSV.









