Un penalti en el minuto 100' salva al Madrid de un nuevo pinchazo (2-1) | Resumen y goles

A falta de juego, el Real Madrid tiró de épica para transformar los silbidos del Santiago Bernabéu en un estallido de júbilo para celebrar tres importantes puntos que dejan a los de Arbeloa proseguir a un punto del FC Barcelona. Un penalti en el minuto 99 logró que Mbappé acabara con la resistencia de un óptimo Rayo Vallecano, que jugaba ya con diez por la expulsión de Pathé Ciss. Tiene bastante trabajo por delante el técnico blanco. Así , no en todos los casos aparecerá la heroica.

Los pitos de la afición blanca que habían sonado en el calentamiento se incrementaron con el arranque del choque y arreciaron contra Vinicus en el primer balón que tocó. Se internó por la izquierda el brasileiro y su pase atrás fue despejado a córner por la zaga rayista, explotando tras ello para pedir el acompañamiento de la grada con aspavientos. A pesar de que los de Arbeloa no daban motivos a fin de que el enfado del público disminuyese. Al revés , los silbidos subieron de decibelios a los 6 minutos con una clara ocasión visitante. Ratiu se la devolvió a Ilias Akhomach y el nuevo fichaje franjirrojo encontró salida entre tres defensores con demasiada sencillez para sacarse un disparo raso que se fue a la izquierda de la meta de Courtois.

Pasaban los minutos y no lograba el conjunto madridista enseñar su superioridad. Ni presionaba con intensidad ni movía el balón con agilidad. Y a todo ello se sumaba la lesión de Bellingham, roto a las primeras de cambio. Pero para esto están los cracks. Llegados al cuarto de hora, Vinicus recibió un balón en la izquierda, se metió hacia dentro, amagó ante tres defensas y se sacó un derechazo a la escuadra. Golazo y beso al escudo como respuesta a los pitos de la hinchada.

Ahora con el marcador a favor, los de Arbeloa parecieron quitarse una losa de encima. Acto seguido, en verdad , tuvo el segundo Güler, que se encontró con la buena parada de Batalla. Ahora sí la circulación era más rápida y la presión mucho más adelantada. Pero de acuerdo avanzaba la primera mitad, las ocasiones brillaban por su ausencia y el Rayo, sin sufrir en demasía atrás, fue creciendo de a poco , avisando con sendos disparos de Álvaro García y Chavarría que de nuevo hicieron que la música de viento sonara en el coliseo blanco.

Tras el paso por vestuarios, con Dani Ceballos por el tocado Asencio, el Rayo siguió avisando. Y a las primeras de cambio, tras una acción donde Mbappé pidió penalti por un leve contacto de Ratiu, logró el empate que provocó de nuevo la furia del Bernabéu. Álvaro García la dejó de cabeza tras un pase por prominente de Gumbau y De Frutos se anticipó bien a Tchouameni para fusilar a Courtois.

Ante semejante mazazo, lejos de reaccionar, el Real Madrid mostró un futbol chato. Apenas pisó el área rival para reclamar penaltis inexistentes sobre Mbappé y Vinicius y era el cuadro frajirrojo el que rondaba con mucho más peliogro el segundo, yendo a más el enfado de la afición blanca cuando Courtois tuvo que ponerse el traje de salvador en un codo con codo anta Ratiu.

El partido era un arriesgado ida y vuelta, sin dominador. Y en el 68\', la tuvo el cuadro madridista en una contra que terminó con el disparo de Mbappé al larguero tras driblar a Batalla en su salida. Pero la ofensiva definitiva llegó en los diez últimos minutos, después de que el Rayo se quedase con diez por la roja directa que vio Pathé Ciss, que realizó una dura entrada sobre Ceballos.

Tuvieron tras ello el gol Ceballos un disparo lejano, Camavinga con un cabezazo al palo, Brahim con otro chut repelido por Batalla. Pero fue en el minuto 99 cuando la resistencia franjirroja se vino abajo merced a un claro penalti de Nobel Mendy sobre Brahim al procurar despejar que Mbappé no desperdició para llevar la locura al Bernabéu.

 

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