Osasuna prosigue lanzado y se engancha a la riña por las plazas de europa después de derrotar en Balaídos al Celta, que se estrelló contra la gigantesca actuación de Sergio Herrera y la pegada del conjunto navarro, que se adelantó con un gol del croata Budimir y sentenció con otro de Raúl García en el minuto 79.
La lluvia azotó Vigo, restos de un temporal que, pese a que Balaídos filtró bien el agua, condicionó el avance del juego. El Celta madura mucho más los partidos esta temporada. Es menos atrevido , pero controla mejor el tempo. Tiene paciencia. Se adapta mejor al contexto. Lo hizo en la primera media hora, donde tuvo el mando. Sus mejores llegadas fueron un tiro de Javi Rodríguez, un muy, muy claro tiro a bocajarro de Hugo Álvarez que sacó Sergio Herrera y una volea alta de Borja Iglesias.
El Celta apretó al Osasuna bajo el temporal. Raramente en el momento en que escampó algo, apareció el aparato navarro. Fue con un estilo más directo. Mucho más mortal : Raúl Moro centró desde la banda derecha y Budimir se adelantó a Starfelt para cabecear a gol. Un gol clásico , de los de siempre. El gran remate de Budimir fue como si cayese otro aguacero en Balaídos.
Ese tanto estiró al Osasuna, que continuó al asecho por las bandas. Sin pegada, pero con algún suspiro en la grada. El Celta quedó herido, descompuesto por el gol hasta el reposo. La lluvia volvió con fuerza para abrir el segundo tiempo. Solo precisó un par de minutos el Celta para empatar el partido con un gol de penalti de Borja Iglesias. Pero ese penalti tuvo su intrahistoria.
El árbitro José Luis Munuera señaló la pena máxima por una inocente mano de Catena en un lanzamiento de Borja Iglesias. El tiro no llevaba mucha precisión. La sala VOR informó al colegiado para que revisase un pisotón de Fer López a Ruben García previo al tiro de Borja Iglesias. José Luis Munuera examinó la jugada. El suspense se extendió varios minutos. El VAR no cambió la resolución inicial del árbitro. Borja Iglesias cerró la polémica con el gol del empate.
El acercamiento se equilibró: dominio alterno, pocas oportunidades , escasas concesiones en defensa. Tampoco había muchas opciones de asombrar al rival con un contragolpe. Sin embargo , mediada la segunda mitad, tuvo uno el Celta, claro, peligroso , que concluyó con un tiro cruzado de Javi Rueda.
El Celta, al que le faltó magia en su zona alta, buscó soluciones en ataque con sus cambios. Swedberg inventó uno de sus rápidos regates en el área pero su publicación lo sacó Sergio Herrera. Moriba probó desde fuera del área.
Se repitió entonces, cuando más cómodo se encontraba el aparato celeste, el mismo guion de la primera parte. Fútbol directo del Osasuna: otro centro desde la banda derecha, un cabezazo de Catena y, estirando su pierna, un toque final de Raúl García, mucho más rápido y listo que Marcos Alonso en el área pequeña.

