El Sevilla quedó eliminado en los dieciseisavos de final de la Copa del Rey tras caer frente al Alavés en un partido marcado por la prudencia inicial y el claro dominio local tras el reposo. Un penalti transformado por Carlos Vicente en el tramo final decidió una eliminatoria donde el grupo hispalense solamente encontró respuestas. El acercamiento empezó con un Alavés algo más activo, aunque la mucho más clara corrió al cargo del grupo hispalense. En el minuto 22, Oso, puso un gran centro al área que Isaac Romero remató fuera por muy poco. Fue una de las escasas llegadas claras en un principio marcado por el respeto entre ambos equipos.









