Al Covirán Granada solo le vale ganar este sábado en el Palacio de Deportes al Río Breogán. Puede sonar a perogrullada, pero es que vencer al cuadro lugués le dejaría, ya no solo romper la serie de once derrotas sucesivas, sino más bien ganar algo de confianza en el trabajo que hace el cuerpo técnico que dirige Arturo Ruiz, empezar la segunda vuelta del campeonato con una sonrisa y ver , en lo que cabe, el futuro con más optimismo.
Por el hecho de que , hoy , meditar en la salvación es una quimera. Con solo un triunfo en diecisiete jornadas, y si se tiene presente que la permanencia acostumbra rondar los once triunfos, para huír del descenso a Primera FEB los rojinegros deberían completar una segunda una parte del torneo casi perfecta y eso supondría, como mínimo , entre nueve y diez partidos ganados. Algo que sería ‘prodigioso ’ para un aparato al que se le ha olvidado ganar. Va para tres meses el tiempo que los granadinos llevan sin saborear las mieles del triunfo.
La semana en el Covirán Granada ha estado marcada por los problemas físicos y la salida de Travis Munnings. Lluís Costa se encuentra lesionado y estuvo ‘entre algodones’ para intentar que llegue a la cita ante los gallegos. Además , Beqa Burjanadze sufre una fascia plantar. Por su lado , Munnings ya es nuevo jugador del Obradoiro, lo que deja a la plantilla rojinegra en catorce efectivos, aunque dos de ellos se encuentran lesionados, por lo que Ruiz no tendrá esta vez que llevar a cabo ningún descarte, que venía siendo el bahameño.
En los tres primeros partidos que ha dirigido el técnico malagueño, la rotación ha sido de diez players. Pero si Costa y Beqa no jugarán, Edu Durán y Pere Tomàs, que tienen un papel residual en esta plantilla, van a deber asistir para dar reposo a sus compañeros. Enfrente, los rojinegros tendrán a un contrincante que llega de manera cómoda instalado en medio de tabla en una cita que será especial para su entrenador, Luis Casimiro.
Y es que el técnico manchego se convertirá en el tercer preparador de toda la era ACB que llega a los 800 partidos dirigidos , quedando tras Aíto García Reneses y Pedro Martínez. Casimiro comenzó en Liga Endesa en la 1997-1998 con 37 años y suma 26 temporadas en la élite del baloncesto español, en las que ha entrenado a 12 equipos. Una trayectoria al alcance de escasos y que visita con asiduidad la ciudad granadina de Calahonda.
La pasada campaña salvó al Breogán de la quema y en esta lo tiene posicionado en la duodécima posición con siete victorias. Pese a todo, en la pasada jornada ante el Real Madrid se escucharon pitos a ciertos players por la parte de sus apasionados lucenses. Eso le llevó a decir a Tito Díaz, director deportivo del club, que “si no ponemos los pies en el suelo y comprendemos quiénes somos, estaremos enfilando el camino del descenso. Pero si ponemos en valor el esfuerzo de nuestros jugadores y nuestros especialistas , vamos a estar mucho más cerca de la permanencia. Vamos a remar todos juntos”, avisó.
El Breogán destaca por ser un bloque homogéneo, en el que casi todos aportan y que tuvo una gran seguridad en su plantilla desde principio de temporada. No se ha reforzado aún, le han respetado las lesiones y esa continuidad le hizo no pasar apuros hasta el día de hoy. De los doce componentes de su plantilla, resaltan tres en ataque. Se habla del malagueño Francis Alonso, que tiene una media de 15,4 puntos por partido en las diecisiete jornadas que se llevan disputadas. Le sigue en anotación Keandre Cook, que está aportando 11,9 puntos por acercamiento y un jugador interior como Danko Brankovic, que promedia diez ,9 puntos y prácticamente cinco rebotes por cita.
La cita va a dar comienzo a las 18:00 horas y será dirigida por la tripleta de agremiados formada por Antonio Conde, Alberto Baena y Guillermo Ríos.

