El Real Madrid tuvo dos baches no, dos socavones al final del segundo cuarto y al principio del último periodo de tiempo y así es casi irrealizable ganar en la pista de un rival como el Olympiacos. Fueron dos cuartos de muy poca anotación, de pérdidas, de perder los papeles en defensa… y los locales aprovecharon realizando lo justo esas desconexiones para rutas remontadas. El Madrid cedió de esta forma en la primera salida difícil que afrontaba después de múltiples victorias consecutivas en el hogar. El 43-31 en rebotes fue muy impresionante , con 15 rechaces ofensivos para los de Bartzokas.








