Efes - Valencia Basket (18:30)

Perder había que perder en algún momento. Y indudablemente lo mereció el Málaga en Anduva ante un Mirandés con más colmillo, tablas y ganas de ganar. Entonces están las formas. Porque el de qué forma importa también. Y pues en el fútbol en ocasiones recoges puntos por el camino que no merecías pero cuentan. Como los que se te van en otras faenas. Lo malo es cuando el personaje principal es el colegiado, que no acierta ni con el VAR. Y tratándose de Álvaro Moreno Aragón, no es un caso apartado.

El colegiado madrileño (granadino de nacimiento) cortó el hilo en su modo villano. Al Málaga le cuesta mucho sacar partidos con este hombre adelante y el club debe llevarlo a cabo llegar a donde proceda. Ahí está la hemeroteca. Otra cosa es que al Málaga le pueda venir bien. Se gana o se aprende dice el dicho. Toca estudiar y reiniciar, saber que LaLiga Hypermotion está llena de espinas de todo género.

El agradable tiro de Chupete al poste pasados solamente seis minutos ha podido invitar a meditar que el Málaga tendría un flaco opositor en el Mirandés. Subía gracil la banda Carlos Puga, intentando esos poco ortodoxos regates y autopases tan suyos. Pero el colista tenía pintados los colores de guerra.

Refrescada la plantilla, varios de los nuevos ya se vistieron de corto en Anduva. Por poner un ejemplo Maras, un mafioso para un conjunto que sigue realizando virtud de la línea de cinco y los estrechos recovecos de su estadio.

Tuvo más garra y más intención el conjunto jabato, firme atrás mas con colmillo y energía para generar dudas en el Málaga, a quien buscó las cosquillas múltiples veces antes del 1-0. Logró ciertas superioridades y estresando por el costado de Rafita, que es por donde más se prodigó.

Debió intervenir Alfonso Herrero de manera providencial a los diez minutos tras una salida que se torció. No el toledano pudo frustrar, no obstante , el gol de Carlos Fernández en una concatenación de malas marcas y desajustes. Desde la separación del supuesto fuera de juego por la parte de Puga hasta la lectura de los centrales o la marca de Rafita frente al punta, que le hizo invisible.

Fue una sacudida importante , pero el Málaga salió recomponiendo y se hizo con el control del juego. En parte por el hecho de que era lo que quería el Mirandés, que en el resto de la primera mitad no inquietó mucho más al contrincante.

Ha podido igualar la contienda Ángel Recio con un latigazo desde fuera del área que se quitó de encima como buenamente ha podido Juanpa. El resto de aproximaciones carecieron de intención.

Funes retiró al reposo a Rafa Rodríguez y dio entrada a Aarón Ochoa. No le agradó la labor de su sustituto de Dotor y probó al siguiente. El pequeño marbellense era una partida para conseguir fugas en el muro del Mirandés. Y lo fue.

Es cierto que se mascó la tragedia con un córner en el que Herrero salió mal y entre Puga y Niño evitaron un gol cantado. Superado el susto el Málaga comenzó a descorrer las cortinas.

Dani Lorenzo envió un sensacional pase a Carlos Puga en el área. El del costado la pudo apresar y meterla en la olla. Niño iba directo a finalizar , pero Juan Gutiérrez le obstaculizó. El rechace lo pescó Aarón Ochoa para llevar a cabo de cabeza su primer tanto en Segunda.

El 1-1 desconcertó al Mirandés, que no obstante logró levantarse y llevar el partido a un caos en el que el Málaga no se encontraba. Estaba más cerca del 2-1 que el 1-2. Lo evitó Herrero otra vez en una falta que iba para la escuadra.

Pero Moreno Aragón, un árbitro que tiene un largo historial de fallos contra el Málaga, pitó penalti de Puga. No fue con la capacidad de parar a Carlos Fernández.

Einar Galilea, como en La Rosaleda en el primer partido de Funes, pudo salvar un punto con un remate de espuela que besó el poste. Pero no era la historia del héroe, sino la del villano. En el momento en que está para ti, está para ti.

TiroAlPalo